psicofonia psicofonias muertos fantasmas espiritus espiritismo

 

Por Antonio Pérez

 

 

 

            Una regresión no es más que una técnica terapéutica, aunque no siempre tiene que tener esa intención. Consiste en relajar profundamente al paciente, hasta conseguir bajar sus ritmos cerebrales a 6 ó 7, ciclos por segundo esto se llama estado THETA, no existe perdida de conciencia. Estos ritmos los tiene cualquier persona, durante los últimos meses en el claustro materno y desde que nace hasta los 7 años aproximadamente (depende de cada niño) por que a esas edades, cuando se tienen esos ritmos, es cuando se producen los “daños” llamémosles  traumas, que terapéuticamente hay que sacar a la luz.

            La idea es que al volver a visualizar los traumas, ya siendo adultos, las personas descarguen la energía acumulada y pierda su valor patológico.

            De alguna forma podemos decir que es un viaje en el tiempo, hacia el pasado que permite revivir intensamente los sucesos ya olvidados.

 

            Lo que sucede al utilizar estas técnicas es que hay personas capaces de vivenciar, hasta lo que sentían en el claustro materno, e incluso y aquí viene la sorpresa, algunos “saltan” en el tiempo y se ponen a narrar, sucesos que parecen pertenecer a vidas pasadas y en muchos casos esas narraciones se han demostrado que son ciertas. Lo curioso es que al investigar estos sorprendentes hechos, compruebas atónito que muchas personas, sobretodo niños los recuerdan espontáneamente, sin la necesidad de tener que practicarles una regresión.

            Por otra parte, habría que decir que a un niño no se le puede practicar la citada regresión, por que de hecho ellos ya están, “viven” en esos ritmos llamados regresivos, en estado Theta durante sus primeros años.

            De ahí que les sea fácil, recordar en estado “normal” sus vidas anteriores.

            Esta comprobado que nosotros tenemos 4 ritmos de frecuencias mesurables, por el electroencefalograma:

· DELTA: entre 0,4 y 4, ciclos por segundo ( es el estado de sueño profundo en el que se pierde la conciencia, esta relacionado con los procesos, Hipnóticos).

· THETA: entre 4 y 8, ciclos por segundo, relacionado con los estados de ensoñación, fantasía y creatividad, donde tienen lugar las sofronizaciones y en el que se encuentran los niños, hasta los 7 años (aproximadamente).

· ALFA: Entre 7 y 12, ciclos por segundo, relacionado con los estados de tranquilidad y donde se produce, la llamada concentración distraída, y que suele traducirse en estado de paz y bondad interior.

· BETA: Superior a 13 ciclos por segundo, corresponde a nuestro estado normal de vigilia y esta relacionado con los estados de atención, de concentración y actividad mental.

 

LA CONCIENCIA PRIMARIA

            ¿Dónde ubicaríamos en el ser humano la conciencia?,¿La percepción? Y ¿Los sentimientos, en todas sus vertientes ya sean amor, rabia, odio, cariño, tristeza, etc...? ¿En  el cerebro?... Yo personalmente creo que no, intentaré explicar mi reflexión.

             Mucha gente cree que el Feto, solo es una parte de la Madre, pero sin conciencia, y creo que es un error. El “bebé” tiene ya identidad propia dentro de la madre, lo que ocurre es que lógicamente depende de ella para alimentarse, recibir impulsos emotivos, etc., pero el bebé ya tiene vida propia

            ¿A partir de cuando? : Muchos científicos afirman que desde los 3 meses, por que antes la configuración cerebral no es la adecuada, para que pueda existir conciencia de vida propia. Pero eso supone identificar la conciencia con el cerebro, lo que a mi entender es improbable por no decir imposible.

            La experiencia me dice que eso no es así, que no se necesita necesariamente del cerebro para tener una percepción primaria, permítanme algún ejemplo.

            Es evidente que una planta no tiene cerebro y sin embargo, tiene percepción primaria, luego no necesitamos cerebro para percibir. La percepción es conciencia, Backster, lo demostró hace años y fue más allá. El tomó no ya plantas, sino células humanas, trabajaba sobretodo con células bucales, pero sólo por que son más fáciles de obtener, no por otra causa, bien pues tomó varias, las saco del cuerpo e incluso trituró algunas. Luego les colocó pequeños electrodos y comprobó que si la persona a quien se las habían extraído tenía una emoción determinada aunque estuviera a cien metros de distancia, las células extraídas, en ese mismo instante, reaccionaban de acuerdo con la emoción que había tenido la persona a la que pertenecía.

            Eso supone que sigue habiendo conciencia en las células aún estando separadas del cuerpo y cerebro, ¿durante cuanto tiempo?... Es una incógnita, dependiendo de los casos, es algo que sé sigue investigando...

            Otro ejemplo: Este experimento no recuerdo con exactitud quien lo realizó, y prefiero no mojarme a meter la pata, pero lo utilizo como prueba de lo que quiero exponer, pues en mi modesta opinión es muy revelador.

 

            Este experimento se realizó en una casa, en una habitación se colocaron varias plantas domésticas, corrientes, a las que se le instalaron en las hojas unos electrodos de un “pretismógrafo”, un simple detector de mentiras, muy sensible para poder medir sus impulsos. Luego se invitó a cinco personas para que se quedaran cada una de ellas en una habitación diferente de la casa, para que no existiera contacto alguno entre ellas, pidiéndoles previamente que pasasen por delante de la mesa donde estaban las plantas a una hora determinada, y se dio un plazo de media hora entre cada visita. Previamente se les pidió a cada uno de los cinco individuos que cogiera un papel, en uno de los cuales mediante escrito se le pedía a esa persona que cuando le tocara pasar, debía matar, machacando con “saña” a una de las plantas, así nadie sabría quien  era el “asesino”.

            Bueno pues una vez cometido el terrible “atentado”, se les pidió a cada uno de ellos que pasara de nuevo (uno a uno) por delante de las plantas. En el momento en que lo hacía el “asesino” las otras plantas que “lo habían visto todo” reaccionaron violentamente, acusándolo de “esa” manera... El experimento se repitió varias veces, todas con el mismo resultado, siempre reconocían al “asesino”.

            Esto demostraría dos cosas, que las plantas tienen memoria, además de percepción y que recuerdan al “asesino” y lo demuestran agitándose como lo confirma el detector de mentiras, hoy día los investigadores  ya van mas lejos y empiezan a admitir que las plantas se comunican entre ellas y son capaces de transmitir conceptos, en este caso se abrían avisado entre ellas con un mensaje como “cuidado con este que mata”.

            ¿Nuestras células tienen conciencia? Rotundamente sí. Cuando uno sufre una quemadura, las células ante su inminente muerte, lanzan unos impulsos Ultravioleta y le “dicen” a las otras células que se han quemado, cómo se han quemado, qué les a quemado, en fin, que es lo que esta pasando... Y ellas mueren pero antes han dado toda la información, para que las demás se defiendan. Es una demostración de “sinergia”, de solidaridad enorme de nuestro cuerpo. Tal vez, la que nos falta a la Humanidad.

            Esto en mi modesta opinión viene a demostrar que hay “consciencia” al margen del Cerebro.

¡... La conciencia no estaría ubicada en el cerebro, ni en ningún órgano físico...!

Una cosa es la Mente y otra muy distinta el Cerebro.

Como se puede ver en el claustro materno el “feto” ya tiene conciencia...

            La mente no necesita necesariamente del cerebro, probablemente existen niveles de conciencia más o menos evolucionados, de mayor o menor amplitud y que con un cerebro humano la mente sea más compleja, mas desarrollada, es posible. Pero ¿la mente tiene identidad propia?...Sí...¡ Incluso se podría hablar de una mente Universal!.

            Se a conseguido hacer “regresar”a algún paciente a cuando tenía siete días de vida desde el momento de ser concebido, no de su nacimiento, y dando información con todo tipo de detalles de la familia, sobre hechos concretos que sucedieron en esa época, y que el paciente lógicamente desconocía. Luego al hablar con los padres para confirmar los hechos antes mencionados por el hijo, se revelaron exactos a como él los había descrito con anterioridad.

            Esto vuelve  a demostrar reiteradamente, que no se puede “identificar” conciencia con cerebro, porque esta claro que a los siete días el cerebro no está formado, no “existe”.

Según el Adagio Chino, y yo personalmente creo que es así, dice:

“La Conciencia duerme en la piedra, sueña en la planta, despierta en el animal y sabe que está despierta en el hombre”

            ¿Se han fijado en un detalle?, “Casualmente” corresponde en principio a los cuatro ritmos de frecuencias cerebrales... Como poco es curioso.

            El ritmo Delta, duerme no hay conciencia, no hay conocimiento de la conciencia, El Theta, que precisamente es el que desarrolla la vida vegetal, los sueños. Porque es el sueño quien predomina, la gran imaginación y los símbolos Oníricos, que te da la regresión y que luego se interpreta como real. El ritmo Alfa primario, el del animal superior que de alguna manera, ya sabe que existe. Come la fruta del árbol de la Ciencia, del bien y del mal, es decir pierdes la inocencia y adquieres la conciencia, la dualidad, la dicotomía, etc... Es el momento en que aprendes a razonar. El Beta, es nuestro estado normal de vigilia, relacionado con la atención, concentración y actividad mental necesaria para nuestro funcionamiento diario.

            Quisiera dejar muy claro que, en cualquier caso es un planteamiento y una reflexión muy personal  y no tiene porque ser compartida por los demás.  

                                                                                  

VOCES IMPOSIBLES - Psicofonías

(C) Iván Hitar 2008