psicofonia psicofonias muertos fantasmas espiritus espiritismo
![]()
Por José Roberto Cortés
Y digo yo, que sería de la vida sin la muerte, pero cuanto cuesta acostumbrarse a la muerte aún sabiendo que es otro ciclo más de la vida, como nacer.
Tan solo llevo un año investigando en transcomunicación instrumental, creía que la muerte la tenía superada y de nuevo ataca, como de costumbre por sorpresa, no de cerca pero lo suficiente como para hacerme escribir esta reflexión.
Hoy no me atrevo a hacer ninguna grabación por respeto, por si acaso, por si estoy en lo cierto y existe el más allá y pudiera ofender al difunto...
Me pregunto al mismo tiempo, si es verdad que están tan cerca de nosotros y quieren comunicarse si el que comete el error de no querer entablar conversación hoy soy yo, pues ¿y si esta persona aún quiere mandar un último mensaje? Entonces le estaría negando una última oportunidad de estar más cerca de los suyos y hacer llegar mensajes o por lo menos consolarlos diciendo que están con nosotros, esto también me haría sentir mal.
Que se hace en éstos casos donde tú mismo dudas del mejor comportamiento y de tus creencias, pues aunque en éste año he aprendido muchas cosas que no se explican en palabras porque son sentimientos, a su vez, han surgido muchísimas más preguntas a las que no puedo contestar. Si soy muy objetivo, incluso puede que ninguno de mis resultados demuestre nada, pero aun no queriéndolo, éstos están ahí tratando de decir algo, puede que suene como...-¡¡Eh, Jose, que estamos aquí....!! O puede que me equivoque y sea hasta mi propia mente la que me lo haga creer.
Bueno, esto es más una reflexión que un artículo o algo puramente científico en el que trate de ser objetivo, luego tengo derecho creo yo a decir solamente lo que siento ahora, después de perder varios amigos en un año y sentirme culpable por tratar de demostrar que éstos están junto a mi. Me siento hasta estúpido e hipócrita, como puedo hacer algo así, sólo porque no soporte la idea de perder gente a la que quiero. Pero como dije antes puedo pecar de no brindar a éstas personas que estuvieron conmigo de cerrarles la puerta. Y aún más, soy yo el que un día no estaré aquí y para nada me gustaría tratar de despedirme, comunicar algo, hablar... y que gente a la que quiero no estuviera ahí para escucharlo.
Fuera de teorías, hipótesis, datos, datos y más datos, me niego a creer que no haya un después y reconozco que odio a la muerte como si de mi enemigo personal se tratase. Quitando todo lo que uno más puede querer, que no es dinero, ni es tener un barco o avión, simplemente personas, a los que los años y las circunstancias han hecho que los quiera y aprecie hasta el punto de recordarlos a todos, no todos los días, pero muchos más de lo que normalmente se hace. En mi corazón viven, pero seguro que algún día alguien tendrá esa llave que abrirá la puerta para volver a verles, o por lo menos para poder, si no es mucho pedir, conversar con ellos.
Entonces, llegado a éste punto, no me parece justo mantener ésta discusión conmigo mismo, pues me parece que una parte hace a la otra, y la otra pone a su vez a la otra en su sitio...me explico:
Como investigador que trato de ser, serio y riguroso, me gusta tener los pies en la tierra y acepto que no hay suficientes pruebas que me indiquen que hay algo. Mi espíritu, mi yo no tan “científico” casi me asegura que los tengo al lado, es la parte que ensuciaría las investigaciones, pero ojo, puntualizo fuertemente que son las dos partes las que hacen que tenga equilibrio y sea honesto con los resultados y opiniones (aunque al respecto de las opiniones, sólo se que no se nada), pues no se puede hacer una investigación rigurosa dejándote llevar por tus creencias, pero al mismo tiempo, sin estas creencias no habría ninguna meta ni ningún sentido a la hora de tratar de averiguar, indagar y saber de cosas tan delicadas como son la muerte, y mas aún , en los fenómenos paranormales en general.
Bueno, tal vez, después de un buen rato de meditar puede que por lo menos intente grabar, tal vez no moleste a nadie o incluso le haga un favor... pondré mi parte más científica a la hora de obtener alguna respuesta, y mañana, cuando no tenga que depender de ser riguroso, mande a mi “yo” no tan objetivo a pasear libremente en mi imaginación esperando que si alguien me ha hablado, es porque realmente esta conmigo, como mínimo de corazón no he perdido a nadie, ni siquiera no conociéndolo...
No se si llego a alguna parte con ésta reflexión, pero lo que si que se cierto es que mis pilares en la transcomunicación son muy muy fuertes y espero no fallarme a mi mismo durante el resto de mi vida, pues ésta pasión la llevaré siempre conmigo, y con los que sean o se sientan como yo, apasionados de lo que no se conoce, pero que saben que está.
Gracias por leer ésta meditación.
Recuerdos desde éste plano para:
Manolo (cuídate mucho, chaval, que no me hiciste caso y mira), Tony (espero que en el cielo tengan comida de sobra), Monte (y que tengan puros italianos de los tuyos) , Vanesa (nos dejaste buen recuerdo, ahora tienes un hermanito), al padre de David (gracias por portarte tan bien con tus hijos y nietos).......y a mis abuelos (que os sigo queriendo y jamás os olvido)....descansad todos en paz, nos vemos... espero que tarde, no os ofendáis. Y perdonad no ir a veros, pues como digo, no me siento preparado para perder gente como vosotros.
Os quiero a todos.
VOCES IMPOSIBLES - Psicofonías
(C) Iván Hitar 2008