psicofonia psicofonias muertos fantasmas espiritus espiritismo

 

Por: Mario Magaña

 

 

            Hace años leyendo el New Groove Dicttionary of Jazz quedé maravillado por una trascripción de un tema de los años 20 interpretado por la orquesta de Jelly Roll Morton. Cómo todo el mundo sabe...el Jazz es un arte musical sin partitura, pero ahí teníamos a alguien que lo había trascrito...y no de una grabación remasterizada, grabada en los mejores estudios de sonido de Nueva York...sino en un establo, sobre soporte de cera, ni siquiera había micrófonos como hoy en días los entendemos...sino enormes campanas que colocadas estratégicamente iban a parar al centro exacto de aquel ceroso disco. Con esa base, éste maestro transcriptor había anotado todas y cada una de las notas que los músicos interpretaban...¿Alguien es consciente de la multitud de planos sonoros que tuvo que manejar? ¡y en que condiciones!. Sobre la línea del bajo del piano aparecen incluso a veces, unos asteriscos, que si nos vamos a las notas de pie de página podemos ver que significan....¡Inaudible!.

 

          He querido poner este ejemplo, por que estoy convencido de que si este maestro hubiera puesto esa audición en manos de la gente de su entorno, seguramente, el resultado hubiera sido otro completamente distinto, y si hubiéramos querido reproducirlo, no podría prometer, ni pondría la mano en el fuego de que eso iba a parecerse ni un poco a lo que Morton y su banda realizaron,sin embargo...¿Por qué este maestro sí pudo hacerlo? La respuesta está más que clara...¡Método!.

Cuando Mozart era niño fue llevado al Vaticano para que pudiera escuchar una pieza que únicamente se podía interpretar allí, ya que el Papa había prohibido que la partitura fuera divulgada. Sin embargo, cuando Mozart llegó a su casa...¡La transcribió entera!

Con todo esto quiero decir, que por muchos métodos de obtención de psicofonías que empleemos..si no tenemos otro igual o más riguroso para acercarnos lo más posible al significado no tendremos nada que hacer. Soy consciente de que esto no sería la panacea, pero ¿existe alguna panacea? ¡Ni siquiera la ciencia la tiene! Ya que la ciencia siempre toma como resultado final, no la verdad, si no la teoría que más se acerca.

 

          Cuando nos sentamos tranquilamente, cómodamente y con atención a escuchar una psicofonía, lo normal es que queramos conocer de inmediato lo que ésta intenta decirnos...escuchamos...volvemos a escuchar y hasta puede que llamemos a Pepe, nuestro vecino para preguntarle: ¡Oye Pepe! ¿A ti que te parece que dice esto?... Pepe lo escuchará y dirá algo, la mayoría de las veces no coincidirá con lo que nosotros ya habíamos pensado que decía, lo cual nos enfadará sobremanera e indignados, intentaremos convencerle de su "craso error".

Y es que podemos estudiar la forma en que fue obtenida una psicofonía, podemos limpiar el ruido, podemos aplicar los mejores programas de sonido existentes en el mercado, pero al final, nos encontramos con el eterno problema: No somos capaces de comprender lo que esa psicofonía nos quiere decir. Esto es un gran problema, por que del método exacto y científico nos pasamos directamente al "sin método" relativo- paracientífico.

 

           ¿Interpretaciones? Las que queramos. A gusto del consumidor. Donde uno escucha "Me he caído" otro oye "Mi nombre es Rodrigo". Y lo grave de todo esto es que métodos para el control de la psicofonía se han hecho, y muchos: Campanas de vacío; pantallas de radiofrecuencia, todo muy conciso, todo muy exacto, pero... ¿Y la interpretación?¿También tiene un riguroso procedimiento por el cual se pueda analizar los parámetros del sonido a tener en cuenta? Yo creo que no... Aquí es entonces donde todo se desmorona, jugamos a los crucigramas sonoros, nos dejamos guiar por la intuición, por el deseo tal vez, de escuchar lo que queremos escuchar...¡y lo acabamos oyendo! pero no nos ayudamos de las herramientas que la seriedad del fenómeno merecen.

Pero nosotros también podemos acercarnos a esa verdad de alguna forma...pongamos un ejemplo práctico:

Supongamos que tenemos una psicofonía obtenida por transradio. Para empezar diré que lo primero que querríamos hacer es lo último que se debe hacer: Interpretar el significado. Antes, hemos de tomar unas medidas adecuadas. Para ello debemos hacernos una serie de preguntas:

 

(1) ¿A que distancia diríamos que se encuentra esa persona?

           A veces suele ocurrir que lo que nosotros oímos puede ser una mezcla de diferentes personas hablando. Cada una con su timbre de voz y su propio plano de cercanía o lejanía. Si nos dejamos llevar por el sonido total, estaremos mezclando varios mensajes en uno solo, lo cual puede que a veces sea así, pero no es lo común.

 

(2) ¿Que "música" describe ese sonido?

           Esto nos ayudará a diferenciar algo muy importante. Nos ayudará a acotar con exactitud los golpes de voz y la musicalidad de las palabras, esto evitará que acabemos montando un mensaje con sonidos que no existen, que no suenan, pero que nosotros forzamos para que quepan de alguna manera, y llegamos incluso a escucharlos.

La musicalidad tiene una serie de parámetros específicos, como son: ritmo, altura, intensidad y cualidad sonora. Deberemos por tanto "describir" éstos cuatro parámetros específicos si queremos finalmente comenzar a trabajar el significado.

Con los dedos ejecutaremos sobre la mesa el ritmo de la muestra psicofónica. Cantaremos mentalmente la "música" de esas palabras, imitándola como si fuéramos uno de esos showman que salen en los espectáculos televisivos.

Daremos la fuerza oportuna a nuestras palabras, las cuales no sabemos cuales son, pero al estar formando una imitación mental no es necesario saberlo de momento.

Intentaremos imaginarnos que clase de persona está hablando ¿Es una mujer? ¿Es un niño? ¿Es un hombre?.

 

(3) ¿Que espacio temporal describe la emisión de sonido dentro del espectro total de la onda?

            Al poner la sección de onda en el bucle de play estamos delimitando el tiempo en el que ese mensaje es emitido, cuando la onda ha finalizado de ejecutarse nos ha "preparado" el cerebro y el oído para volver a escucharlo e ir introduciendo nuestra idea como patrón comparativo. Para esta idea, ya hemos delimitado el ritmo, la musicalidad y la intensidad, por lo que podemos tener unas posibilidades de error aún menores.

 

Algo que nos vendría de mucha ayuda es construir un gráfico en el que introduciremos dos ejes uno de tiempo y otro de altura (o plano sonoro.) Y marcaremos largos o cortos rectángulos que rellenaremos al final con los textos más probables:

 

      

 

LA BÚSQUEDA DE PLANOS SONOROS

             Sabemos que hay tres personas que están hablando, se trata (por ejemplo) de dos hombres y una mujer. Para ello nos hemos ayudado de un ecualizador de niveles y hemos "cercado" la frecuencia comprobando en que rango se escucha con mayor nitidez, para ello hacemos lo siguiente:

 

 

             Comprobamos así que la voz de la mujer se escucha con mayor claridad en los 900 Hz a 7,1 dB. Para mejorarlo, tomaremos la de 450 Hz y la de 1.8 k realizando el mismo procedimiento por lo que estaremos usando estas tres bandas simultáneamente.

Para buscar el resto de las voces, deberíamos volver a bajar todos los niveles y subirlos de uno en uno hasta encontrar el nivel adecuado.

 

¿SE PUEDE TRANSCRIBIR UNA PSICOFONÍA?

Desde luego que sí podemos. Observemos este ejemplo.

 

 

 

              Como podemos ver, hemos plasmado gráficamente una psicofonía de Pedro Amorós. Pero para ello hemos tenido que recorrer todos los pasos arriba mencionados. Hemos delimitado el tiempo y el ritmo para transcribirlo musicalmente. Pero para poner lo que significan las palabras hemos tenido que tomar referencia de, no solo estos parámetros, si no también de la intensidad, y de la cualidad sonora. 

A modo de conclusión.

Con todos estos parámetros unidos, podemos ser un poco más concisos en la interpretación, eliminando posibles inexactitudes que puedan aparecer y acercándonos un poco más a esa exactitud que todos intentamos buscar en nuestras interpretaciones.

Utilizando las herramientas que tengamos a nuestro alcance, deberíamos intentar hacer de la interpretación psicofónica un capítulo un poco menos "relativo" o al menos acercarnos a ellas de una manera un poco más objetiva.

 

 

 

VOCES IMPOSIBLES - Psicofonías

(C) Iván Hitar 2008