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Por Iván Hitar
En
multitud de ocasiones, amigos, curiosos y familiares, me preguntan, con cara de
asombro: ¿No pasa nada por grabar psicofonías?. La verdad es que me resulta
gracioso ver como los poco acostumbrados a escuchar estas voces quedan perplejos
al escucharlas. Y es normal.
El hombre, desde los inicios de la humanidad, siempre a tenido un miedo
incontrolable a todo lo relacionado con el más allá, la vida después de la
muerte, etc., y hoy día, aún con los avances en la ciencia y otros campos, se
sigue teniendo ese miedo, y las psicofonías no son menos. La relación
Psicofonía-Más Allá, según los más "valientes", están íntimamente ligados, por
lo tanto es fácil asociar Psicofonías con voces de los que un día
desgraciadamente nos dejaron.
Aún así, soy de los que piensan que la psicofonía es una de las
prácticas parapsicológicas más seguras, evidentemente, tiene sus riesgos, como
todo en esta vida...
Ignorando los peligros físicos, que son casi despreciables, me centraré en
los peligros psicológicos. Pienso que antes de "enganchar" grabadora, micrófono
y paciencia, e irnos a la casa abandonada de turno para intentar grabar
psicofonías, es necesario tener algunos conceptos extremadamente claros, ya que
son muy importantes si queremos llegar a viejos...
Son los siguientes:
- La psicofonía es absolutamente desconocida, no se sabe absolutamente nada de su procedencia, repito NADA, ya que no se sabe a ciencia cierta de donde provienen las voces o sonidos que se escuchan en la cinta. Por lo tanto, el decir que provienen de las voces de los difuntos queda muy bien, pero no es cierto, o al menos no se sabe.
- NUNCA, absolutamente NUNCA, y este es uno de los puntos más importantes, debemos de creer lo que nos dicen las voces, y debemos darle la importancia justa al hecho de que conozcan nuestro nombre, el de nuestros difuntos, lo que pensamos o nuestros ideales.
- Tratar cualquier inclusión como un fenómeno a investigar, dándole la importancia justa en nuestra vida y olvidarnos de ella cuando dejemos durante cierto tiempo nuestras investigaciones..
- No
tratar bajo ningún concepto de identificar la voz psicofónica con algún ser
querido fallecido, ya que podría inducirnos a la creencia de que son voces de
los difuntos y esto puede influenciarnos negativamente.
Creo que estos 4 puntos son imprescindibles a la hora de realizar
una sesión psicofónica, tenerlos presentes en todo momento es imprescindible.
Pero, desgraciadamente, son muchos los jóvenes inexpertos que no lo tienen en
cuenta, y van concienciados de que son voces de difuntos, ya que la voz popular
a "pintado" a las psicofonías como tal, por que es muy romántico y es más
"atrayente", y claro, los resultados pueden ser nefastos y en casos extremos,
funestos...
Imaginemos que un grupo de muchachos, adolescentes que han escuchado en radio o han visto en televisión a un señor que ha estado hablando sobre psicofonías, la forma de realizarlas. Bien, es de esperar que estos muchachos, rebusquen entre los viejos aparatos del padre y encuentren una vieja grabadora de sobremesa, o del tipo que sea, le quitan el polvo, comprueban su "correcto" funcionamiento y en una noche de aburrimiento (otro gran fallo) se disponen a acercarse grabadora en mano, risas y cachondeo al lugar típico: "Fulanito dice que un día vio una sombra" o "Menganito hizo la oui-ja y le salió su abuelo..." (ésto pasa, comprobado). Bien, se introducen en la casa, convento, etc. Se dan sustos entre ellos, risitas, "he escuchado un ruido abajo", etc. Graban 2 ó 3 psicofonías después de merodear por allí e incluso hacer una estupenda y magnífica hoguera, como no, no pueden faltar las historias de miedo, eso es imprescindible.
Bien, se van a casa, se acuestan y al día siguiente, quedan en casa
de alguno/alguna de ellos/ellas dispuestos a escuchar las psicofonías, y
llegados a este momento, pueden pasar dos cosas. La primera, la más habitual, es
que únicamente escuchen ruidos normales o simplemente nada. Entonces dirán que
esto de las psicofonía es una, permítanme la expresión, gilipollez, se olviden
del tema y aquí no ha pasado nada, sería lo ideal. Bien, otra opción, quizás la
más desagradable, es que salgan unas voces, y encima, claritas, entonces es
cuando viene el "lío". Ustedes se imaginan lo que puede ocasionar en unas mentes
adolescentes, sin preparación, sin tener los conceptos claros de QUÉ es una
psicofonía, o mejor dicho, que PODRÍA ser una psicofonía, así como los riesgos
que ellas conllevan…
El caso es que el hecho de que de un lugar donde solamente estaban ellos, en el más absoluto de los silencios, salga una voz que les diga algo, ese ‘simple’ hecho, les puede producir un trastorno, en ocasiones crónico, de tipo psicológico. Y no digamos qué pasaría si para más INRI, la voz es tenebrosa (muy habitual en las psicofonías) y les amenaza directamente. Éste es el verdadero peligro de la psicofonía, y es por ello, que toda información y conocimiento de causa para los interesados en el tema no es suficiente. No podemos permitir, que los que tenemos bastante claros y presentes estos conceptos sobre la procedencia y naturaleza de las voces, dejemos en manos de la suerte el destino de los que se interesan y nos preguntan por el tema.
Antes he dejado un poco de lado los efectos físicos que nos pueden producir las psicofonías. En un artículo anterior, comenté que, para mí, el único peligro físico que entrañan las psicofonías es el del "despeñamiento"…. Si, atento lector…
Vean. Nos subimos a lo alto de una colina en donde hay un monasterio
abandonado para realizar una investigación psicofónica, mochila en lomo a las 4
de la tarde, en pleno invierno. El viento congela nuestra cara, y el camino de
acceso al monasterio está embarrado por las recientes lluvias. Recorremos
lentamente, esquivando charcos y piedras, los varios centenares de metros que
separan el coche del monasterio, al llegar a él, disponemos todos nuestros
aparatos sobre una de las viejas mesas del lugar. Entre unas cosas y otras, se
nos hace de noche en el interior del monasterio, hemos grabado decenas de
psicofonías y antes de abandonar el lugar, las escuchamos tranquilamente, por si
hubiéramos tenido suerte en la claridad de las inclusiones, quedarnos unos
minutos más registrando más grabaciones. Procedemos a escucharlas y… se escuchan
alaridos, todo tipo de gritos, graznidos, golpes, inclusiones desagradables,
pasos…. En definitiva, psicofonías amenazantes, aterradoras…
Como es lógico, el miedo nos embriagaría de tal manera, que nuestro
instinto natural de salvar nuestra vida, haría que mecánicamente recogeríamos
todos los aparatos (con muchísimo valor) y saliéramos de allí corriendo… pero
claro, nos separan del coche varios centenares de metros, colina abajo, con
barro, piedras, prisas y sobretodo miedo, terror…. Imagínese todos esos factores
juntos. ¿Qué resultado nos daría? Muy sencillo, una caída que nos podría
ocasionar graves lesiones, y en el peor de los casos una estúpida muerte. ¿todo
porqué?, por el simple hecho de ser poco metódico y enfrascarnos en una
aventura, embriagados por el arte de conocer, sin tomar las medidas oportunas…
Si en vez de
escuchar en el mismo lugar las grabaciones, las hubiésemos escuchado
tranquilamente en nuestro laboratorio, todo hubiera sido distinto… La
curiosidad, mató al gato…
VOCES IMPOSIBLES - Psicofonías
(C) Iván Hitar 2008